Carrusel Bloguero de Juegos de Rol: Nuevas tecnologías y rol.

El tema propuesto desde el Carrusel Bloguero es de gran interés para toda la comunidad rolera, precisamente por tratarse de la actualidad más inmediata que todos estamos viviendo. Las tecnologías amplían su campo de acción, abrazando casi todos los aspectos de nuestras vidas. Y como no puede ser menos, el ocio también se ve fuertemente “invadido” por esas tecnologías. Los blogs de internet que compartimos son una buena muestra de esa realidad trasladada al juego de rol.

No pueden negarse las ventajas de la tecnología a la hora de facilitar nuestra comunicación, la adquisición de información y el poder compartir archivos y experiencias. La tecnología nos ofrece posibilidades que antes ni siquiera soñábamos, y pretender demonizarla es una soberana estupidez. En la medida en que facilita nuestras vidas y proyecta más allá de los antiguos horizontes nuestras experiencias, la tecnología debiera ser bienvenida.

Pero debemos estar en guardia. Yo pertenezco a una generación que ha visto todo esto revolucionarse, no hemos nacido en el seno de la revolución, ni con la revolución en pleno funcionamiento. Hemos conocido el mundo de antes y de después (o de durante, según cómo lo veamos, porque esto no ha concluido). Y la tecnología debe ser un medio para conseguir algo, no un fin en sí misma. Todo lo que pueda hacerse mediante la tecnología no debe hacerse necesariamente, porque puede que la experiencia sea cualitativamente inferior al mismo acto desprovisto de ella. Y todos estamos pensando en el “cybersexo”, que nada tiene que ver con el sexo real, pero con el rol ocurre algo semejante.

Debemos tomar egoistamente de la tecnología aquello que mejora nuestra experiencia, pero no debemos servirnos de ella en realidades que empeoran a su través. La tecnología no es un nuevo dios, al que hay que venerar y ser fiel sin importar lo absurdo de su credo. Sólo es una herramienta. No podemos convertir una partida de rol en un intercambio de mensajes, desprovistos de toda sensación, en un foro.

Los roleros, desde mi punto de vista ¿qué deben tomar y qué deben descartar de las nuevas tecnologías?

En primer lugar, debemos tomar la autopista de la información. Ésta por la que yo me expreso. Es genial. Podeis leer mis desvaríos aunque estéis en Australia, y compartir los vuestros con un teclado y varios clicks de ratón. Cuántos juegazos podemos disfrutar en nuestras pantallas, que sin Internet nunca hubiesemos (o muy difícilmente) llegado a conocer, como La Marca del Este o La Puerta de Isthar (por poner dos ejemplos, aunque hay más). Por aquí compartimos módulos, reglas, ilustraciones, ideas, consejos, guías, frikadas en general. Nos mantenemos en contacto y nos comunicamos, que es lo importante.

También viene en auxilio de la economía, que es esa ciencia de repartir poco entre muchos. El pdf ofrece la posibilidad de abaratar el consumo de juegos de rol. Eso está muy bien, porque los precios de los libros están desorbitados (y lo dice uno que siempre compra en libro, por coleccionismo). Mi colega de Tierras de Fantasía se centra sobre todo en este aspecto, y creo que su disertación es muy acertada.

El portátil en la partida también puede simplificar algunas cosas, yo mismo lo he utilizado, aunque tampoco fue algo revolucionario en mi experiencia rolera. Con el papel y el boli también iba la cosa, y no tenía un delicado aparato delante de mis narices mientras la gente daba brincos y tiraba cervezas por la mesa. En el Laboratorio Friki ya comentaban aspectos útiles del uso del portátil en una partida rolera, estoy de acuerdo con ello. Pero a veces he sentido que tener un portátil no convertía mi función como master en algo más sencillo, sino al revés. Era una complicación añadida: abrir y cerrar ventanas, buscar archivos, abrir pdfs, le cuesta abrirlo, se ha colgado… Quizás es porque yo soy torpe con la informática, pero recurriendo a los libros (que todo buen DM se conoce bien) o a mis hojas de apuntes… todo iba más fluido. En cualquier caso, insisto, si simplifica tu labor, sea bienvenido el bicho.

A veces se utilizan las tecnologías para desarrollar las partidas en sí. No es algo nuevo, el rol por correo digital tiene ya bastantes años y siempre ha gozado de buenos seguidores. Yo mismo hice una pequeña incursión en el tema, aunque muy breve. Pero esto, al fin y al cabo, es un placebo para calmar las ansias de rolear. No nos engañemos. Todos los que hemos jugado alrededor de una mesa una buena partida sabemos que eso no se sustituye por escribir delante de una pantalla y recibir respuesta tiempo después. Jugar a rol es un acto lúdico social. La gracia está en compartir experiencias en vivo, excitarse, emocionarse, reirse, enfrentarse, sufrir y vacilar.

¿Y qué me decís de los videojuegos de rol? Los hay de todo pelo. Más y menos fieles al rol de mesa. El mejor de todos ellos no se acerca a una buena partida de rol tradicional. ¿Debieran por ello ser destruidos? Claro que no. Está bien jugar a un videojuego y divertirse, pero realmente no son juegos de rol. Jugar a fútbol también es divertido, pero no es jugar a rol, aunque tu equipación imite la indumentaria de un elfo. La temática (fantasía medieval, futurista, postnuclear, gótica…) ha usurpado ilegítimamente la disciplina: el juego de rol. De tal modo, todos los juegos de fantasía medieval, o con estadísticas y armas mágicas, se llaman de rol. Imitan a su ídolo pero no alcanzan a semejarlo, por más que se acerquen, porque, de nuevo insisto, el juego de rol es un acto lúdico social. Y a día de hoy, al menos fuera de Corea, yo y mi ordenador no formamos un conjunto social. Pero, en conjunto, no han tenido efectos adversos, y a veces sí han inspirado buenas ideas al rol tradicional. Por eso, sean bienvenidos.

Algunos estáis pensando en los MMORPG, para rebatir mis argumentos respecto a los videojuegos. Ahí no sólo hay un grupo humano, sino que es inmenso. Y comparte la temática de los juegos de rol. Yo me entusiasmé cuando conocí la idea de Ultima Online, si no recuerdo mal, primer MMORPG allá por los noventa. Era genial, prometía horas y horas de rol y diversión. Craso error. Y los MMORPG no sólo fueron la gran decepción, sino que además han supuesto la vulgarización más fatal de sus nobles primos, los juegos de rol tradicionales. Porque el mejor MMORPG es a la postre un escenario donde matar bichos en compañía de otras almas en pena que, al otro lado del cable, no tienen un grupo de rol de verdad con quien jugar. O a los que les da pereza elaborar un escenario y plantear una buena partida. ¿Alguno se ha propuesto en un MMORPG destronar a un malvado barón a través de un complicado plan que suponga la revuelta de las aldeas que domina con puño de hierro? ¿O escabullirse en la guarida de un mago con artes subrepticias para robarle su poderoso cetro? El MMORPG cultiva el rudimentario arte del porompompom, que es como yo llamo al acto de pulsar velozmente el botón izquierdo del ratón.

Además, los MMORPG han tenido una influencia venenosa en el rol tradicional. La 4ª Versión de D&D es un mal MMORPG metido a libro, con un efecto laxante en los que llevábamos años y años jugando a las versiones anteriores del clásico. Yo me compré el Manual del Jugador de esa cosa, y siempre pienso que hubiese sido mejor quemar el billete que intercambiarlo por semejante chorongo. Los MMORPG han creado legiones de “roleros” que realmente nunca han tocado un libro de rol o han jugado una partida como Dios, y sólo Dios, manda. Y debemos entender que el MMORPG es la manifestación de “juego de rol” más al alcance de la mano de cualquier sector de la población, más aún de los millones de personas que se mueven por internet. Sólo tienes que conectarte a cualquier página de internet para que te bombardeen con ofertas de MMORPG gratuitos o de pago. Lo dije hace ya tiempo: la democratización, la globalización de un tipo concreto de cultura (dígase rol, dígase literatura, o lo que sea) supone irremediablemente su vulgarización. Antes llegábamos al rol los que lo buscábamos, porque teníamos un incentivo literario o cultural que nos movía a alcanzarlo. Ahora, son los mensajes luminosos y excitantes de las empresas que se publicitan en internet los que llaman a los chavales, o las pelis malas como Cagonan el Bárbaro 2011, y los arrastran hasta este valle, que está superpoblado por gente a la que no les gustan los valles, pero que llegó aquí siguiendo a algún sórdido flautista. Estos nuevos roleros son mucho más numerosos que los realmente interesados en este modo de “literatura alternativa” que es el juego de rol, y al final, en el mercado, lo único que interesa es vender. En este aspecto, la tecnología ha sido muy dañina a los juegos de rol, de suerte que aún quedan muchos justos en Sodoma que aún no se dejan eso, sodomizar.

¿Qué conclusiones podemos sacar de todo esto? La conclusión fundamental es que el rol es un pasatiempo sin grandes exigencias en lo tecnológico. A la hora de echar una partida, la tecnología no es algo primario, ni secundario. No obstante, lo más valioso sin duda es la comunicación que nos brinda a los frikis, las nuevas posibilidades derivadas del acceso a ingentes cantidades de información. También el ahorro, si prefieres el pdf al libro, o no puedes permitirte los precios abusivos. Como todas las monedas tienen dos caras, la tecnología presenta un lado oscuro: el progresivo alejamiento del acto social de jugar a rol, que tienta a muchos de los que adoran a la tecnología como su nueva religión, y que tienen por templo la pantalla de un ordenador. También promueve versiones facilonas del rol que idiotizan toda su esencia y envuelven en su abrazo pringoso a los que se curran y sienten este pasatiempo, me refiero a los MMORPG y al rol de usar y tirar. Muerte a ellos.

4 comentarios en “Carrusel Bloguero de Juegos de Rol: Nuevas tecnologías y rol.”

  1. Buen artículo. Lo cuelgo en la entrada anfitriona. Por cierto, no estaría mal la posibilidad de comentar en Open ID, para los que no tienen WordPress, FB, o twitter o no quieren utilizar sus identidades.

  2. Por mi parte, solo puedo felicitarte, macho. Gran artículo con el que coincido plenamente, especialmente con la visión del mal del MMORPG ha hecho, mucho más del que se atreven algunos a admitir.

    1. El rol ha enfrentado archivillanos desde siempre. La prensa amarilla, las cartas, ahora los MMORPG… pero esperemos que, como en los casos ya citados, salga airoso del trance. Y la prueba es que todavía se juega y se publica buen rol, aunque D&D se haya convertido en un puticlub. Nunca llegamos a imaginarnos lo mucho que íbamos a echar en falta a TSR…
      En cualquier caso, gracias por tu comentario y un saludo.

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