50.000 visitas después

Foto de carnet

La redacción de Frikiplaster está patas arriba. Los duendecillos corren entre las sillas dando saltos y blasfemando burlonamente, como acostumbran; los kobolds que tengo contratados ilegalmente y sobreexplotados exigen con pancartas una hora de vacaciones; el ogro al que hago creer que las monedas de 50 céntimos son de oro, y que normalmente sube y baja todos los trastos pesados hasta la oficina por siete pisos de escalones (también le digo que el ascensor está hechizado y que no lo use, para joder) exige condiciones dignas de trabajo, como si no fuese algo digno trabajar para mí, para su amo, 23 horas al día. Por si eso fuera poco, el gnomo me ha metido a todas las chavalas de Playfriki en la oficina, han motando una fiesta al estilo “living la vida loca”, y por este rincón llueven tantos sujetadores y tangas que no sé muy bien dónde tengo el teclado. En el baño se ha colado un slim, y a todos nos gasta la broma de meterse por el retrete y salir de golpe cuando estás haciendo el noble uso del invento. Tengo colgado de la lámpara a un imp con un sombrero de copa verde al estilo San Patricio, se balancea alegremente y me llama cabrón con su vocecilla punzante a intervalos regulares, entre risillas histéricas.

¿Y por qué todo este desfalco? Bien, resulta que hemos llegado a las 50.000 visitas y la gente está revolucionada. Ya no respetan a su jefe y señor Friktor, a mí, que trabajé para el mismísimo Jabba en la Guerra de las Galaxias. ¿Qué puedo hacer? Dejarles disfrutar. Al fin y al cabo, sólo se superan las 50.000 visitas una vez en la vida. Y la verdad es que hemos alcanzado ese techo muy rápido, pues el blog aún no tiene un año.

¿Es todo maravilloso en los mundos plasteriles? No realmente. En Frikiplaster el tráfico está sobredimensionado. Quiero decir, la mayor parte de los visitantes no tienen interés en el contenido del blog, muchos, seguro, no llegan a ver el blog. La autopista por la que pasan los miles de anónimos viajeros es fundamentalmente la de las imágenes. Realmente hay imágenes muy populares entre las que llenan mis entradas, la gente busca en la pestaña de imágenes de google, ve, guarda, consulta la dicha imagen, y se pira. No llegan a ver el blog, sólo así me explico el contraste entre número de visitas y participación de visitantes en las entradas.

Pero es bueno, por otro lado, que las imágenes atraigan masas enfervorizadas, porque alguno siempre entra y se interesa por el contenido, y cuantos más zombies miren imágenes, más justos pasarán la criba.

Sin enrollarme más, y con el afán de recuperar aunque sea un poco el control de la redacción, me despido agradeciendo a todos los habituales a Frikiplaster sus visitas y comentarios, que dan vida al blog. Dentro de poco tendremos entrevista, Playfriki número 12, y muchas sopresas más. ¡Un saludo y gracias!

Foto de familia

6 comentarios en “50.000 visitas después”

    1. Es probable, pero cambiaría buena parte del tráfico por más visitantes con interés por el contenido. Yo creo que la gente que viene sólo está interesada por ciertas imágenes muy populares.

      1. No te preocupes, en cuanto me hagas la entrevista para Ufos & Uzis seguro que vas a tener que cerrar el blog por no poder con la presión de la fama ;P

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